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Humanities LibreTexts

Capítulo 2 - Cómo leer la narrativa

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    Los seres humanos comprendemos el mundo y nuestra existencia en él por medio de las historias (stories) o sea por la narrativa. Contamos narraciones todos los días sobre lo que hemos hecho, lo que nos ha pasado y lo que vemos a nuestro alrededor. Al narrar, seleccionamos lo que queremos incluir y excluir. Le damos una forma a los eventos y a nuestros pensamientos y emociones frente a los eventos y esta forma le da significado a la narrativa. Nuestra existencia diaria está repleta de narraciones, no solamente las conversaciones, lo que leemos, la radio y televisión, sino también las imágenes que nos rodean y que sugieren las narraciones. Mire el emblema para la aerolínea AeroMéxico:

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    Logo de la compañía de aviación AeroMéxico

    La imagen es del “caballero águila”, que se representaba en la pintura y escultura aztecas en el siglo XVI. La aerolínea utiliza el emblema para hacer referencia a la solemnidad, la fiereza y la serenidad que cuentan las historias del caballero águila y para sugerir una experiencia de viaje segura y tranquila. Aun aquí en una sola imagen, se sugiere una narrativa: que la aerolínea se va encaminada hacia la cumbre del servicio aéreo latinoamericano.

    Aprender a leer analíticamente la narrativa empodera a los lectores a entender mejor sus mensajes y efectos; aumenta el placer de la lectura; mejora nuestra comprensión de lo que otros nos cuentan; ayuda a formar lectores críticos que entienden cómo las narraciones buscan manipular, persuadir y conmover.

    Para llegar a ser lectores críticos, hay que conocer las formas narrativas.

    Terminología para hablar de la narrativa

    La forma narrativa

    Los textos tienen forma y contenido. El contenido son los temas, ideas e información y la forma es la manera en que éstos se presentan a los lectores y espectadores. La forma puede tener una fuerza retórica poderosa que mantiene la atención de los lectores, provoca su interés y afecta sus emociones. Piense en el efecto de la forma sobre su propia experiencia con la música. Es probable que usted escucha algunas canciones con frecuencia y goza de la repetición. Sin embargo, si alguien le contara el mensaje o las ideas de esa misma canción pero sin su forma artística particular—la música, el ritmo, el lenguaje específico que usa y la forma de los versos—no gozaría tanto de la experiencia y tal vez no querría repetirla tanto. Usted está respondiendo más a la forma que al contenido. En esta introducción a la narrativa, tratamos los siguientes aspectos narrativos: la forma cultural o género textual, la coherencia y secuencia, la tensión y resolución, el alineamiento y oposición, las voces y perspectivas y el lenguaje.[1]

    La forma cultural o el género textual

    Las narrativas toman muchas formas: el cuento, el microcuento, el reportaje, el cine, la poesía épica, el chiste, el testimonio y la novela, entre muchas otras. Para cada una de estas formas también hay variaciones: la novela policíaca, la novela histórica, el bildungsroman o novela de formación, la ciencia ficción. Los lectores y espectadores reconocen una forma si la han visto antes y este reconocimiento provoca expectativas que la narrativa puede cumplir o violar. Si leemos una novela policíaca, anticipamos claves que nos ayudan a identificar a el o la culpable. Si escuchamos un chiste, anticipamos una situación ficticia, el uso de estereotipos, juegos de palabras, y un remate (punch line) entre otras cosas. Esta familiaridad da placer a la lectura. Las violaciones de la forma pueden también dar placer o pueden irritar o hacer a los lectores ver el mundo de una manera nueva.

    Las siguientes definiciones de formas culturales le ayudarán a buscar y analizar los elementos formales de las narrativas incluidas en Para vivir con salud. Al leer una narrativa en particular, su atención a la forma debe considerarse siempre en relación con su contexto: cuándo, por quién y para qué se dio, se hizo o se escribió.

    Para esta introducción vamos a leer un micro-cuento. Lea bien las definiciones del cuento y del microcuento. Lea rápidamente también las definiciones de otras formas culturales para una comprensión general y vuelva a ellas mientras vaya leyendo ejemplos de ellas en el texto.

    • El cuento (short story) es una narración ficticia que, por su brevedad, concentra el significado: cada frase tiene importancia. Generalmente abarca menos personajes y un tiempo mucho más corto que una novela. Frecuentemente el final es sorpresivo.
    • El microcuento es un cuento muy breve, cuyo fin es casi siempre sorprendente y provoca una reflexión intelectual o emocional en los lectores.
    • Las memorias son un tipo de escritura autobiográfica artística en que el escritor o escritora trata eventos o problemas de su momento histórico y cultural desde la perspectiva de su experiencia personal.
    • La novela es una forma de ficción narrativa que tiene una extensión y complejidad mayores que las otras narrativas.
    • El romance es una forma de la poesía que narra eventos históricos, legendarios o ficticios. Los romances más antiguos que han sobrevivido en forma textual son del siglo XV, pero es posible que circularan oralmente antes. El género se hizo muy popular en el siglo XVI por los romanceros impresos. El romance tiene versos octosílabos y rima asonante de los versos pares. El corrido mexicano tiene parentesco con el romance español.
    • El reportaje periodístico tiene una forma flexible. Puede tratar un asunto de interés inmediato o histórico. Presupone una realidad estrecha con la verdad, pero puede también ser analítica, dando la perspectiva de su autor o autora sobre los eventos. Su propósito es informar y persuadir.
    • Los testimonios: Hay diferentes formas de testimonio según el propósito y las circunstancias. Se llama testimonio o testimonio literario la narración cuyo propósito es denunciar una situación de injusticia, como en el testimonio de Rigoberta Menchú. El testimonio es producido en una relación entre el testigo o la testiga y una persona que plantea preguntas, graba el testimonio y lo transforma en narración escrita. También se llaman testimonio las narraciones presentadas como parte de un juicio penal, como en el caso de los testimonios de Inquisición incluidos en Para vivir con salud.
    • El cine también es una forma narrativa, pero se tratará en una introducción aparte.

    La coherencia y la secuencia

    ¿Qué es lo que une una narración? Dos de los elementos más importantes son la coherencia y la secuencia. La coherencia es la conexión que tienen unas partes con otras para que los lectores o espectadores sientan que la narración tiene sentido. Incluye los temas que la narración trata, su efecto sobre los lectores y su tono. El tema es el problema humano, social o ambiental que se trata en la narración. Es una idea o situación que trasciende a los personajes del texto específico. Un tema podría ser, por ejemplo, la pobreza o la represión política o la transición de la niñez a la mayoría de edad. El tono expresa la actitud del narrador o el texto hacia el asunto y los lectores. Entre muchos otros, el tono puede ser cómico, irónico, burlón, serio, pesimista, duro, amoroso, franco, humilde o arrogante. Cuando se rompe la coherencia—por el cambio brusco de tema, de tono o de efecto narrativo—los lectores se preguntan si se trata de defectos del texto o si la incoherencia tiene un propósito significativo. Junto con la coherencia, la secuencia es fundamental para que sea unida la narrativa. La secuencia es la manera en que una idea, evento o imagen fluye a otro. El texto crea ciertas expectativas en los lectores sobre lo que viene: la secuencia puede cumplir o no con estas expectativas. Cuando la secuencia es previsible, el efecto en los lectores puede ser la satisfacción o aburrimiento; cuando sorprende puede ser desconcertante o puede echar una nueva luz sobre la vida humana.

    Voces y perspectivas, alineamientos y oposiciones

    El conflicto y las oposiciones son fundamentales a la vida humana. La narración presenta oposiciones, a veces dando claves implícitos o explícitos a la visión de su autor o autora y a veces invitando a los lectores a tomar cierta posición frente al tema central o que forme su propia opinión. Estas oposiciones y alineamientos pueden darse entre ideas, personajes, símbolos. Por ejemplo podría haber una oposición entre el sueño y la realidad, el invierno y la primavera, el protagonista y el antagonista, los poderosos y los impotentes. Puede haber alineamientos entre personajes, entre una identidad social (pobre, afro, religioso) y un valor (humildad, bondad, corrupción).

    Estos conflictos, oposiciones y alianzas se pueden presentar por medio de voces y perspectivas. El término voz se refiere a las ideas y actitudes de un narrador o de un personaje. Esta voz puede comunicar perspectivas sobre el tema central y estas perspectivas también se pueden comunicar por medio de otros recursos narrativos, tales como los siguientes:

    • El punto de vista o perspectiva son dos términos que se refieren al ángulo desde el cual se cuenta la historia, el modo en que el narrador o la narradora y los personajes ven y moldean el mundo. A su vez, esta perspectiva afecta cómo los lectores entienden y reaccionan emocionalmente al mundo.
    • Los personajes: el punto de vista de la narración se crea en parte por medio de los personajes.
      • El personaje es el ser ficticio que participa en un texto literario o dramático.
      • El protagonista o la protagonista es el personaje principal de la acción.
      • La caracterización y las acciones y palabras de los personajes también construyen las oposiciones y alineamientos de la narración y les da significado. Preste atención a la caracterización en las narraciones y reflexione sobre los recursos literarios que usa el autor o la autora para identificar al personaje y para alinearse con u oponerse al personaje y provocar una reacción en el público hacia ese personaje.
      • Hay muchas maneras en que un autor o autora puede caracterizar a los personajes. Puede caracterizar a los personajes por sus acciones, sus pensamientos, su vestimenta, su modo de usar el lenguaje, su asociación con los espacios o ambientes en que vive y actúa; y su interacción con otros personajes. El narrador puede hacer comentarios o juicios explícitos sobre un personaje u otros personajes pueden hacerlos.
    • El narrador es la voz que cuenta la historia, la persona que habla dentro de la narración. Es el modo principal por medio del que el autor o la autora crea perspectivas sobre los temas de la narración.
      • Algunos narradores hablan en primera persona‒usando el “yo”. Estos narradores están limitados en su conocimiento de los pensamientos de los demás. Sólo conocen sus propios pensamientos.
        • Un narrador o una narradora protagonista es el personaje principal de la historia.
        • Un narrador o una narradora personaje secundario participa en la acción.
        • Un narrador o una narradora testigo está dentro del mundo narrado, pero sólo puede narrar lo que ve y lo que oye; no sabe los pensamientos de ningún personaje. Puede participar en la acción, pero si participa no es central a los sucesos.
      • Otros narradores hablan en tercera persona y no participan en la historia.
        • Un narrador o una narradora omnisciente conoce todo, incluso los pensamientos de los personajes.
        • Un narrador o una narradora omnisciente limitado conoce mucho, incluso los pensamientos de un personaje o de algunos personajes, pero hay límites sobre su conocimiento.
        • Un narrador observador o una narradora observadora ve el mundo desde afuera de la historia y no deja que los lectores perciban su presencia.
    • La focalización: Un narrador o una narradora omnisciente u omnisciente limitado puede presentar el mundo y la acción desde la perspectiva y los pensamientos de un personaje. Este narrador o narradora está focalizando la historia desde la perspectiva de ese personaje.

    La tensión y su resolución

    Una narración crea tensión para el público. Puede plantear una pregunta para resolver: ¿el protagonista morirá? ¿los amantes podrán casarse a pesar de la oposición de los padres? O puede crear una tensión más difícil de precisar, que juega con las emociones de los lectores y les da la sensación de ausencia o falta, sin saber exactamente de qué. La resolución o no resolución de estas tensiones le da sentido a la narrativa. Si el protagonista bueno muere en manos del antagonista, el texto puede comunicar pesimismo social. Si los amantes—de diferentes razas, por ejemplo—se enteran al final de la narración de que son hermanos, ya que el mismo hombre violó a la madre de cada uno—el texto puede estar criticando el racismo estructural que impide la integración de la nación.

    Un aspecto de la narración que resuelve o no las tensiones es la trama o argumento, o sea la forma que se les dan a los eventos que hacen surgir el conflicto central. La trama puede incluir los elementos de exposición, complicación, punto decisivo, clímax y desenlace. Estos elementos le dan significado a los eventos. Sin embargo, hay tramas que resisten esta estructura, especialmente cuando el autor o la autora quiere proponer que la trama tradicional en sí no es adecuada para el tema que quiere explorar.

    • En la exposición la voz narrativa (narrador o narradora a) o los personajes mismos presentan la información necesaria para comprender el conflicto y la acción. Esta información puede incluir el lugar y la época en que ocurre la acción, la presentación de los personajes principales y la relación que tienen entre sí.
    • El nudo o la complicación es el desarrollo del conflicto que centra la trama: los obstáculos que enfrentan los personajes para realizar sus deseos y cómo enfrentan esos obstáculos. El nudo o complicación aumenta la tensión que sienten los lectores o espectadores: crea anticipación y suspenso.
    • Puede haber un punto decisivo en que el o la protagonista toma una decisión importante que cambia para siempre la dirección de la acción.
    • El clímax representa el punto de tensión más alta en la acción y muchas veces revela las consecuencias del punto decisivo.
    • El desenlace sigue el clímax y resuelve o no resuelve el conflicto. El clímax y desenlace comunican una idea o ideología sobre el tema principal o invitan al público a formar una idea sobre el tema.
    • La trama puede terminar en un fin abierto o un fin cerrado. Aquí se trata de si el desenlace resuelve (fin cerrado) o no (fin abierto) el conflicto central. No se trata de si el desenlace resuelve las cuestiones éticas, filosóficas o sociales, sino si resuelve el conflicto específico entre los personajes.
    • Si en el clímax y el desenlace los personajes “buenos” terminan bien y los “malos” terminan castigados, se dice que hay justicia poética.
    • Hay ironía en el clímax y desenlace si no se realizan las expectativas del público: si se castiga al bueno y premia al malo; o si las circunstancias finales llevan a un fin inesperado.

    La prefiguración y la alegoría

    En la prefiguración el narrador o la narradora anticipa algo que va a ocurrir más adelante en la trama. Da un indicio velado que estimula las expectativas de los lectores y crea tensión. Hay muchos modos de prefigurar eventos, incluso por el diálogo y por la aparición de un objeto o una imagen. La prefiguración puede ser sutil, pero lo suficiente para estimular el cuestionamiento en los lectores atentos.

    La alegoría se ha definido como una metáfora extendida, aunque esta definición no es suficiente. En sus elementos más básicos una alegoría relaciona dos planos de significado: la acción literal que toma lugar en la obra y otra realidad que trasciende la situación particular del texto. Dos ejemplos de alegorías conocidas son el relato infantil de Dr. Seuss Yertle the Turtle que puede leerse como una alegoría del auge y la caída de Adolf Hitler y El mago de Oz, que se ha estudiado como una alegoría del populismo económico del siglo XIX.

    El lenguaje

    El autor o la autora utiliza el lenguaje de muchas maneras para darles significado a los personajes, al conflicto y al tema. Al leer, preste atención a las cualidades del lenguaje que utilizan los varios personajes y el narrador o la narradora. ¿El lenguaje distingue una clase social, una identidad cultural, una actitud hacia los otros? ¿Hay diferencias entre el lenguaje que utiliza el narrador o la narradora y los personajes o entre los diferentes personajes? Estas diferencias pueden revelar la ideología del autor o de la autora: su concepto del mundo social y los valores que apoya. Muchos textos también hacen uso del lenguaje figurado, exigiendo atención especial. El lenguaje figurado es ese lenguaje cuyo sentido no corresponde a su significado literal. En el capítulo “Cómo leer la poesía”, se trata a fondo el lenguaje figurado, especialmente recursos como la imagen, la metáfora, el símbolo, la alegoría, el mito y el apóstrofe.

    La aplicación de los conceptos narrativos

    ícono de un retrato: señala que hay un vínculo a un retrato del autor o la autoraEl escritor Augusto Monterroso (1921-2003) nació en Honduras, pero vivió de niño en Guatemala (foto del autor). Como adulto, participó en el periodismo y en la política en contra de la dictadura de Jorge Ubico (1931-1944) y a favor del presidente revolucionario Jacobo Arbenz, que fue elegido en 1951. Sus actividades resultaron en su exilio a Chile y a México.

    En 1952 publicó “El concierto” y “El eclipse”, dos micro-cuentos que lanzaron su carrera como escritor. En México, Monterroso dirigió el Taller del Cuento de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Taller de Narrativa del Instituto Nacional de Bellas Artes: los dos fueron importantes en la formación de prominentes escritores mexicanos. Los libros de Monterroso incluyen Obras completas (y otros cuentos) (1959), La oveja negra (y demás fábulas) (1969), Movimiento perpetuo (1972) y Antología del cuento triste (1992). Este último la escribió con Bárbara Jacobs, con quien estaba casado. En 1988 recibió el Águila Azteca del gobierno de México y en 2000 fue otorgado el Premio Príncipe de Asturias en España. En 1997, recibió el Premio Nacional de Literatura de Guatemala. Murió a la edad de 81 años en México en 2003.

    Para leer

    Augusto Monterroso. “El eclipse”. Obras completas y otros cuentos. Biblioteca Era, 2013.

    Se puede leer en Ciudad Seva: https://ciudadseva.com/texto/el-eclipse/

    Para conversar y analizar

    1. ¿Quién es Arrazola? ¿Qué ha hecho en Guatemala?
    2. ¿Cuál es el conflicto central del cuento?
    3. ¿Cuál(es) tema(s) humano(s) trata este conflicto?
    4. ¿Puede usted identificar los siguientes momentos de la trama: exposición,
      complicación o nudo, punto decisivo, clímax y desenlace?
    5. ¿Qué tipo de narrador hay? ¿Cómo focaliza la historia?
    6. ¿Es un fin cerrado o abierto? Explique su respuesta.
    7. ¿Hay ironía en el fin? ¿Justicia poética?
    8. ¿Cómo caracteriza el narrador a los personajes? En otras palabras, ¿cómo
      son? Y, ¿cuáles recursos literarios usa el narrador para comunicar esta
      caracterización?
    9. ¿Cuáles perspectivas se comunican en el cuento sobre el tema? ¿Cómo se
      comunican?

    Créditos


    1. Esta discusión se nutre del libro de Barry Brummett, Techniques of Close Reading, SAGE, 2010, pp. 49-51. Esta introducción está informada por su discusión de los primeros seis términos, sin seguir exactamente sus propuestas. Ver capítulo 3 de Techniques.

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