Skip to main content
Humanities LibreTexts

6.3: Historia mínima de España

  • Page ID
    174276
  • \( \newcommand{\vecs}[1]{\overset { \scriptstyle \rightharpoonup} {\mathbf{#1}} } \)

    \( \newcommand{\vecd}[1]{\overset{-\!-\!\rightharpoonup}{\vphantom{a}\smash {#1}}} \)

    \( \newcommand{\dsum}{\displaystyle\sum\limits} \)

    \( \newcommand{\dint}{\displaystyle\int\limits} \)

    \( \newcommand{\dlim}{\displaystyle\lim\limits} \)

    \( \newcommand{\id}{\mathrm{id}}\) \( \newcommand{\Span}{\mathrm{span}}\)

    ( \newcommand{\kernel}{\mathrm{null}\,}\) \( \newcommand{\range}{\mathrm{range}\,}\)

    \( \newcommand{\RealPart}{\mathrm{Re}}\) \( \newcommand{\ImaginaryPart}{\mathrm{Im}}\)

    \( \newcommand{\Argument}{\mathrm{Arg}}\) \( \newcommand{\norm}[1]{\| #1 \|}\)

    \( \newcommand{\inner}[2]{\langle #1, #2 \rangle}\)

    \( \newcommand{\Span}{\mathrm{span}}\)

    \( \newcommand{\id}{\mathrm{id}}\)

    \( \newcommand{\Span}{\mathrm{span}}\)

    \( \newcommand{\kernel}{\mathrm{null}\,}\)

    \( \newcommand{\range}{\mathrm{range}\,}\)

    \( \newcommand{\RealPart}{\mathrm{Re}}\)

    \( \newcommand{\ImaginaryPart}{\mathrm{Im}}\)

    \( \newcommand{\Argument}{\mathrm{Arg}}\)

    \( \newcommand{\norm}[1]{\| #1 \|}\)

    \( \newcommand{\inner}[2]{\langle #1, #2 \rangle}\)

    \( \newcommand{\Span}{\mathrm{span}}\) \( \newcommand{\AA}{\unicode[.8,0]{x212B}}\)

    \( \newcommand{\vectorA}[1]{\vec{#1}}      % arrow\)

    \( \newcommand{\vectorAt}[1]{\vec{\text{#1}}}      % arrow\)

    \( \newcommand{\vectorB}[1]{\overset { \scriptstyle \rightharpoonup} {\mathbf{#1}} } \)

    \( \newcommand{\vectorC}[1]{\textbf{#1}} \)

    \( \newcommand{\vectorD}[1]{\overrightarrow{#1}} \)

    \( \newcommand{\vectorDt}[1]{\overrightarrow{\text{#1}}} \)

    \( \newcommand{\vectE}[1]{\overset{-\!-\!\rightharpoonup}{\vphantom{a}\smash{\mathbf {#1}}}} \)

    \( \newcommand{\vecs}[1]{\overset { \scriptstyle \rightharpoonup} {\mathbf{#1}} } \)

    \(\newcommand{\longvect}{\overrightarrow}\)

    \( \newcommand{\vecd}[1]{\overset{-\!-\!\rightharpoonup}{\vphantom{a}\smash {#1}}} \)

    \(\newcommand{\avec}{\mathbf a}\) \(\newcommand{\bvec}{\mathbf b}\) \(\newcommand{\cvec}{\mathbf c}\) \(\newcommand{\dvec}{\mathbf d}\) \(\newcommand{\dtil}{\widetilde{\mathbf d}}\) \(\newcommand{\evec}{\mathbf e}\) \(\newcommand{\fvec}{\mathbf f}\) \(\newcommand{\nvec}{\mathbf n}\) \(\newcommand{\pvec}{\mathbf p}\) \(\newcommand{\qvec}{\mathbf q}\) \(\newcommand{\svec}{\mathbf s}\) \(\newcommand{\tvec}{\mathbf t}\) \(\newcommand{\uvec}{\mathbf u}\) \(\newcommand{\vvec}{\mathbf v}\) \(\newcommand{\wvec}{\mathbf w}\) \(\newcommand{\xvec}{\mathbf x}\) \(\newcommand{\yvec}{\mathbf y}\) \(\newcommand{\zvec}{\mathbf z}\) \(\newcommand{\rvec}{\mathbf r}\) \(\newcommand{\mvec}{\mathbf m}\) \(\newcommand{\zerovec}{\mathbf 0}\) \(\newcommand{\onevec}{\mathbf 1}\) \(\newcommand{\real}{\mathbb R}\) \(\newcommand{\twovec}[2]{\left[\begin{array}{r}#1 \\ #2 \end{array}\right]}\) \(\newcommand{\ctwovec}[2]{\left[\begin{array}{c}#1 \\ #2 \end{array}\right]}\) \(\newcommand{\threevec}[3]{\left[\begin{array}{r}#1 \\ #2 \\ #3 \end{array}\right]}\) \(\newcommand{\cthreevec}[3]{\left[\begin{array}{c}#1 \\ #2 \\ #3 \end{array}\right]}\) \(\newcommand{\fourvec}[4]{\left[\begin{array}{r}#1 \\ #2 \\ #3 \\ #4 \end{array}\right]}\) \(\newcommand{\cfourvec}[4]{\left[\begin{array}{c}#1 \\ #2 \\ #3 \\ #4 \end{array}\right]}\) \(\newcommand{\fivevec}[5]{\left[\begin{array}{r}#1 \\ #2 \\ #3 \\ #4 \\ #5 \\ \end{array}\right]}\) \(\newcommand{\cfivevec}[5]{\left[\begin{array}{c}#1 \\ #2 \\ #3 \\ #4 \\ #5 \\ \end{array}\right]}\) \(\newcommand{\mattwo}[4]{\left[\begin{array}{rr}#1 \amp #2 \\ #3 \amp #4 \\ \end{array}\right]}\) \(\newcommand{\laspan}[1]{\text{Span}\{#1\}}\) \(\newcommand{\bcal}{\cal B}\) \(\newcommand{\ccal}{\cal C}\) \(\newcommand{\scal}{\cal S}\) \(\newcommand{\wcal}{\cal W}\) \(\newcommand{\ecal}{\cal E}\) \(\newcommand{\coords}[2]{\left\{#1\right\}_{#2}}\) \(\newcommand{\gray}[1]{\color{gray}{#1}}\) \(\newcommand{\lgray}[1]{\color{lightgray}{#1}}\) \(\newcommand{\rank}{\operatorname{rank}}\) \(\newcommand{\row}{\text{Row}}\) \(\newcommand{\col}{\text{Col}}\) \(\renewcommand{\row}{\text{Row}}\) \(\newcommand{\nul}{\text{Nul}}\) \(\newcommand{\var}{\text{Var}}\) \(\newcommand{\corr}{\text{corr}}\) \(\newcommand{\len}[1]{\left|#1\right|}\) \(\newcommand{\bbar}{\overline{\bvec}}\) \(\newcommand{\bhat}{\widehat{\bvec}}\) \(\newcommand{\bperp}{\bvec^\perp}\) \(\newcommand{\xhat}{\widehat{\xvec}}\) \(\newcommand{\vhat}{\widehat{\vvec}}\) \(\newcommand{\uhat}{\widehat{\uvec}}\) \(\newcommand{\what}{\widehat{\wvec}}\) \(\newcommand{\Sighat}{\widehat{\Sigma}}\) \(\newcommand{\lt}{<}\) \(\newcommand{\gt}{>}\) \(\newcommand{\amp}{&}\) \(\definecolor{fillinmathshade}{gray}{0.9}\)

    Cronología de España


    Los primeros pobladores de la Península Ibérica, que datan de tiempos prehistóricos, se conocen con el nombre de iberos. Las pinturas de varias cuevas en la península, entre ellas las de Altamira, en el norte, son un famoso testimonio de la presencia humana más antigua en esas regiones. Varias civilizaciones se desarrollaron a través de los siglos, como resultado de una constante serie de invasiones. Los fenicios trajeron el alfabeto y su conocimiento de la navegación. Los celtas introdujeron el uso del bronce y otros metales. Finalmente, los romanos dejaron una profunda influencia cultural y lingüística.

    Hispania

    En el año 218 AC. la Península Ibérica se convirtió en una provincia del Imperio Romano, el cual impuso su lengua, su cultura y su gobierno. Construyeron ciudades, carreteras, puentes y acueductos, siendo Sevilla y Córdoba los centros urbanos más importantes. En esta región nació Lucius Annaeus Seneca, (4 AC-65 DC), filósofo, estadista, orador y dramaturgo que llegó a ser la figura intelectual más importante en la Roma del siglo primero, con particular influencia política en los primeros años del gobierno de Nerón. Como en otras provincias romanas, el cristianismo se extendió en Hispania poco a poco, y en el siglo IV se convirtió en la religión de la mayoría.

    La invasión de los visigodos

    La crisis del Imperio Romano facilitó la invasión de Hispania, desde el año 409 DC, por varios pueblos germánicos tales como los vándalos y los visigodos, en un periodo conocido como las invasiones “bárbaras” (los griegos y los romanos llamaban “bárbaros” a los extranjeros). En el año 587, el rey visigodo Recaredo se convirtió al catolicismo romano y, con él, todo su pueblo. El sistema político y económico de los visigodos, que hoy conocemos con el nombre de feudalismo, era jerárquico, basado en la propiedad de tierras (feudos) y en la guerra.

    La presencia musulmana

    En el año 711, los musulmanes del norte de África invadieron Hispania, y en pocos años conquistaron la mayor parte de la península. La ciudad de Córdoba se convirtió en un centro intelectual de la cultura islámica. Allí se hicieron avances en las ciencias, las letras, la artesanía, la agricultura, la arquitectura y el urbanismo. Los musulmanes mantuvieron, en general, un régimen de tolerancia étnica y religiosa hacia los cristianos y los judíos durante los ocho siglos que ocuparon la península.

    La reconquista

    Los visigodos, que tuvieron que refugiarse al norte de España, mantuvieron siempre la determinación de reconquistar toda la península, y mucha parte de su historia se concentra en estas guerras. La figura de El Cid Campeador, cuyo poema se considera uno de los textos españoles fundacionales, es emblema de este periodo. Finalmente, en 1492, cayó en Granada el último reino musulmán ante las tropas de los Reyes Católicos, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla.

    El año de 1492 tuvo gran significación, además, por la unificación política y territorial que resultó de la victoria sobre los musulmanes (conocidos como “moros”), la expulsión de los judíos que rehusaran convertirse al cristianismo, y la publicación de la primera gramática del idioma español. Así, la primera nación moderna europea se constituyó con base en la homogeneidad lingüística (el español) y religiosa (el catolicismo). Además, la llegada de Cristóbal Colón a las tierras que él nombró “Las Indias” implicó una impresionante expansión para la nueva España, que llegaría a ser el primer imperio de la Edad Moderna.

    La primera potencia mundial

    En 1516, el nieto de los Reyes Católicos, Carlos de Habsburgo, asumió el trono de España con el título de Carlos I y, en 1519, fue nombrado emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico con el nombre de Carlos V. Su imperio era tan extenso que en sus dominios “nunca se ponía el sol”: gran parte de los Países Bajos, de Italia, de Alemania, de Austria, partes de Francia y del norte de África, además de los territorios de América y posteriormente las Filipinas.

    Así comenzó una época de enriquecimiento e impresionante poder militar y político para España. Sin embargo, en lugar de usar el oro y las riquezas procedentes de América para impulsar el desarrollo de su economía, el gobierno español los usaba para pagar las continuas guerras europeas y para comprar productos importados.

    El reinado de Felipe II

    En 1556, Carlos V dividió su imperio entre su hermano Fernando y su hijo Felipe II, quien recibió España, los Países Bajos y las posesiones de América e Italia. Felipe convirtió a España en el centro de oposición al protestantismo y mantuvo constantes guerras religiosas, trasladó la capital de Toledo a Madrid en 1561, y en 1557 mandó construir el palacio-convento conocido con el nombre de El Escorial. Venció a los turcos en la batalla naval de Lepanto, pero el fracaso de la Armada Invencible (1588) contra Inglaterra marcó el comienzo de la decadencia española.

    Entre 1550 y 1650, el arte y la literatura de España tuvieron gran influencia en Europa, en un periodo que hoy se conoce como “El Siglo de Oro”. Sobresalieron grandes pintores como El Greco, Velázquez y Murillo, y escritores como Santa Teresa de Jesús, Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Cervantes, Quevedo, Lope de Vega, Góngora, y Calderón de la Barca, entre otros muchos.

    La caída del imperio español

    Durante los mediocres reinados de Felipe III (1598-1621) y Felipe IV (1621-1665), la economía y el imperio de España entraron en crisis: el Estado carecía de eficiencia y perdió muchos de sus territorios europeos, la plata del Nuevo Mundo se redujo, las guerras tenían altos costos, y la inflación crecía sin control, junto con los impuestos.

    Para 1714, después de una guerra de sucesión, la familia francesa de los Borbones tomó posesión de la monarquía, e impuso reformas y modas de Francia, construyendo bellos edificios y avenidas. Los reyes Borbones también fundaron academias, bibliotecas y museos, y emprendieron una reorganización del imperio, liberalizando el comercio entre España y sus colonias americanas.

    Sin embargo, en 1807, las tropas francesas de Napoleón invadieron España, con lo que se inició una rebelión popular y un vacío de poder hasta conseguir la expulsión de los franceses en 1814. Francisco de Goya, observador excepcional de todo este período borbónico, dejó testimonio de esta situación en su impresionante pintura. En medio de la confusión, la mayor parte de los territorios españoles en América aprovecharon para conseguir su independencia. Con la batalla de Ayacucho (1824), España perdió todo su control sobre la América continental.

    Las crisis del siglo XIX

    A lo largo del siglo XIX hubo una constante lucha entre liberales, que intentaban establecer una república democrática, y monárquicos, que querían mantener las estructuras tradicionales de la nobleza. Así, en el largo reinado de Isabel II (1833-1868), se promulgaron seis constituciones diferentes y hubo quince levantamientos militares. En 1873 se proclamó la Primera República que solo duró veintidós meses.

    En 1898, como resultado de la guerra de Cuba, España cedió sus últimas colonias caribeñas y asiáticas a Estados Unidos (Cuba, Puerto Rico, Guam y las Filipinas). Alrededor de este acontecimiento se produjo una reflexión literaria y filosófica de gran importancia en la península, conocida con el nombre de “Generación del 98”, que incluye a autores influyentes tales como Miguel de Unamuno (1864-1936) y Antonio Machado (1875-1939).

    La Guerra Civil Española (1936-1939)

    La crisis política continuó en el siglo XX. En 1931 se proclamó la Segunda República democrática. Pero las tendencias políticas se polarizaron y, en 1936, una rebelión militar dividió España en dos grupos enemigos: por un lado, las fuerzas republicanas que luego fueron apoyadas por la Unión Soviética y por México, y por el otro las fuerzas nacionalistas apoyadas por el fascismo alemán e italiano.

    Los nacionalistas, bajo la dirección del general Francisco Franco, derrotaron a los defensores de la República en 1939. Una de las primeras víctimas de la guerra fue el poeta Federico García Lorca (1898-1936), que murió fusilado en Granada por los nacionalistas.

    El Franquismo

    El Generalísimo Francisco Franco ocupó el poder de España durante treinta y seis años, ejerciendo un régimen de censura, control extremo, tradicionalismo católico y vigilancia estricta por parte de la Guardia Civil. La derrota de Alemania e Italia en la Segunda Guerra Mundial aisló internacionalmente a su gobierno, pero la Guerra Fría mejoró su situación estratégica. En 1953, se firmó el pacto hispano-estadounidense que permitió el establecimiento de bases militares norteamericanas en España. En la década de los sesenta hubo gran desarrollo turístico e industrial.

    El retorno de la democracia

    Tras la muerte de Franco en 1975, el joven rey Juan Carlos I trabajó desde el primer momento por la democracia, que se aprobó en la nueva constitución de 1978. En ella se designó a España como un Estado de Autonomías, diecisiete en total, con sus propios parlamentos y gobiernos, reconociendo de esta manera la diversidad interna del pueblo español.

    En las últimas décadas del siglo XX y las primeras del XXI, la sociedad española se transformó profundamente, integrándose de lleno a la Unión Europea y al mundo democrático y globalizado. Se hizo parte la economía del euro, desarrolló importantes inversiones internacionales, y su cultura alcanzó gran difusión en Europa y el mundo a través del cine, la literatura, las artes y la música. Muchos inmigrantes africanos y latinoamericanos han buscado un futuro más próspero en la abierta y progresista sociedad española de hoy.

     


    This page titled 6.3: Historia mínima de España is shared under a CC BY-NC-SA 4.0 license and was authored, remixed, and/or curated by Enrique Yepes.

    • Was this article helpful?